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Poema ¿Y ahora José? de Carlos Drummond de Andrade (con análisis e interpretación)

El poema José de Carlos Drummond de Andrade se publicó originalmente en la Colección en 1942 poesía. Ilustra el sentimiento de soledad y abandono del individuo en la gran ciudad, su desesperanza y sentirse perdido en la vida y sin saber qué camino tomar.

José

¿Y ahora José?
La fiesta terminó
la luz se apagó
gente desaparecida
la noche se ha enfriado
y ahora jose
¿y ahora tú?
tu sin nombre
el otro se burla
tu que escribes versos
¿Quién ama las protestas?
y ahora jose

estas sin mujer
se queda sin palabras
es sin cariño
ya no puedo beber
ya no puedo fumar
ya no puede escupir
la noche se ha enfriado
no llego el dia
el tranvía no vino
la risa no llego
La utopía no llegó
y todo ha terminado
y todo se escapó
y formó todo
y ahora jose

¿Y ahora José?
tu dulce palabra
tu momento de fiebre,
tu gula y ayuno,
tu biblioteca,
tu mina de oro
tu traje de cristal,
tu incoherencia,
Tu odio, ¿y ahora qué?

Con la llave en la mano
quiero abrir la puerta
no hay puerta;
quiero morir en el mar
pero el mar se secó;
quiero ir a las minas
Ya no hay minas.
José, ¿ahora qué?

cuando gritaste
cuando gimes
cuando jugaste
el vals vienés,
cuando dormiste
cuando te cansaste
cuando moriste…
pero tu no mueres
¡Eres duro, José!

Solo en la oscuridad
que animal salvaje
sin teogonía,
sin pared desnuda
Apoyarse en
no es un caballo negro
huir al galope
¡Marcha tú, José!
José, ¿dónde?

Análisis e interpretación del poema.

En la composición, el poeta adopta influencias modernistas, como el verso libre, la ausencia de un patrón métrico en los versos y el uso de escenarios vernáculos y cotidianos.

primer verso

¿Y ahora José?
La fiesta terminó
la luz se apagó
gente desaparecida
la noche se ha enfriado
y ahora jose
¿y ahora tú?
tu sin nombre
el otro se burla
tu que escribes versos
¿Quién ama las protestas?
y ahora jose

Comienza con una pregunta que se repite a lo largo del poema, convirtiéndose en una especie de estribillo y cobrando fuerza: «¿Y ahora, José?». Ahora que se acabaron los buenos tiempos, que «se acabó la fiesta», «se apagaron las luces», «se fue la gente», ¿qué queda? ¿Qué hacer?

Esta pregunta es el lema y motor del poema, la búsqueda de un camino, de un sentido posible. José, un nombre muy común en portugués, puede ser entendido como sujeto colectivo, metonimia de un pueblo. Si el autor repite la pregunta y luego reemplaza «José» por «tú», podemos suponer que se dirige al lector como si todos fuéramos interlocutores.

Es una persona banal «que no tiene nombre» pero en su vida trivial «hace versos», «ama, protesta», existe y resiste. Al mencionar que este hombre también es poeta, Drummond abre la posibilidad de identificar a José con el propio autor. También plantea una pregunta muy de moda en la época: ¿de qué sirve la poesía o la palabra escrita en tiempos de guerra, miseria y destrucción?

segunda estrofa

estas sin mujer
se queda sin palabras
es sin cariño
ya no puedo beber
ya no puedo fumar
ya no puede escupir
la noche se ha enfriado
no llego el dia
el tranvía no vino
la risa no llego
La utopía no llegó
y todo ha terminado
y todo se escapó
y formó todo
y ahora jose

Refuerza la idea de vacío, ausencia y falta de todo: no existe la «mujer», el «lenguaje» y el «afecto». También menciona que ya no puede «beber», «fumar» y «escupir», como si sus instintos y su comportamiento estuvieran siendo vigilados y reprimidos, como si no tuviera la libertad de hacer lo que quisiera.

Repite que «la noche se ha enfriado», en una nota disfórica, y añade que «no ha llegado el día», ni «el tranvía», «las risas» y la «utopía». Todas las salidas posibles, todas las posibilidades de evitar la desesperación y la realidad, no se materializaron, ni siquiera el sueño, ni siquiera la esperanza de un nuevo comienzo. Todo se “agotó”, “huyó”, “moho”, como si el tiempo estropeara todo lo bueno.

tercera estrofa

¿Y ahora José?
tu dulce palabra
tu momento de fiebre,
tu gula y ayuno,
tu biblioteca,
tu mina de oro
tu traje de cristal,
tu incoherencia,
Tu odio, ¿y ahora qué?

Enumera lo intangible, característico del sujeto («su dulce palabra», «su momento de fiebre», «su glotonería y ayuno», «su inconsecuencia», «su odio») y en directa contraposición a lo material que es y tangible («tu biblioteca», «tu mina de oro», «tu traje de cristal»). Nada quedó, nada quedó, sólo la pregunta incesante: «¿Y ahora, José?».

cuarta estrofa

Con la llave en la mano
quiero abrir la puerta
no hay puerta;
quiero morir en el mar
pero el mar se secó;
quiero ir a las minas
Ya no hay minas.
José, ¿ahora qué?

El sujeto lírico no sabe cómo actuar, no puede encontrar una solución ante el aleccionamiento de la vida, como se puede ver en los versos «Llave en mano / quiere abrir la puerta / no hay puerta». Joseph no tiene meta, ni salida, ni lugar en el mundo.

Ni siquiera existe la posibilidad de la muerte como último recurso -«quiere morir en el mar, / pero el mar se ha secado»-, idea que se refuerza luego. José debe vivir.

Con los versos «quiero ir a Minas, / Minas no más», el autor crea un indicio más de la posible identificación entre José y Drummond, ya que Minas es su ciudad natal. Ya no es posible volver al lugar de origen, Minas de su infancia ya no es el mismo, ya no existe. El pasado tampoco es un refugio.

quinta estrofa

cuando gritaste
cuando gimes
cuando jugaste
el vals vienés,
cuando dormiste
cuando te cansaste
cuando moriste…
pero tu no mueres
¡Eres duro, José!

hacer conjeturas por…

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